Nuestra Historia
Nuestra pequeña historia
Posada Real de Pajares es una casa rural en Asturias, con piscina cubiera y jacuzzi, que se encuentra situada en el pueblo de Pajares (1000 m de altitud), un pueblo de alta montaña con unos cien habitantes ideal para tus vacaciones, en grupo, en pareja, con niños o con tu mascota, somos pet friendly. Se encuentra a 4 km de la estación de esquí, donde ofrecemos alojamiento en Valgrande - Pajares, a 40 minutos de la estación Fuentes de invierno y San Isidro, a 50 minutos de Oviedo, León y las playas asturianas. Hemos cuidado la decoración y el mobiliario para mantener un estilo cómodo y tradicional por lo que la casa está rehabilitada en madera y piedra.
A su lado se encuentra un edificio de columnas de piedra llamado en la antigüedad el "Portazgo", era desde la Edad Media un impuesto que debía pagarse al pisar un terreno que pertenecía a otro rey o señor. Dicho impuesto podía ser eliminado si el rey concedía privilegios como medida para favorecer a determinados colectivos como los peregrinos, tenía unas cadenas que cortaban el paso a carros y diligencias, dicho edificio fue diseñado por el constructor del Museo del Prado. En 1858, según los lugareños, hace su parada en el pueblo la reina Isabel II con motivo de su viaje a Asturias, instalándose en Posada Real a causa de la nieve. En agradecimiento Cánovas del Castillo regaló una chimenea a la casa.
A su lado se encuentra un edificio de columnas de piedra llamado en la antigüedad el "Portazgo", era desde la Edad Media un impuesto que debía pagarse al pisar un terreno que pertenecía a otro rey o señor. Dicho impuesto podía ser eliminado si el rey concedía privilegios como medida para favorecer a determinados colectivos como los peregrinos, tenía unas cadenas que cortaban el paso a carros y diligencias, dicho edificio fue diseñado por el constructor del Museo del Prado. En 1858, según los lugareños, hace su parada en el pueblo la reina Isabel II con motivo de su viaje a Asturias, instalándose en Posada Real a causa de la nieve. En agradecimiento Cánovas del Castillo regaló una chimenea a la casa.